viernes, 29 de mayo de 2015

CÁNCER INFANTIL, ¿QUÉ PASA CON LA AUTOESTIMA?


José Méndez Venegas


El diagnóstico de este padecimiento tiene un significado diferente para cada niño, y esto depende de su edad, así como del género. Dependiendo del desarrollo de la enfermedad, su imagen personal puede modificarse y por ende, ver afectada su autoestima. La respuesta hacia esta situación también depende de las características de la familia, cultura y el lugar en donde vive, así como de su estilo de vida.

Para los niños menores de 7 años, la palabra cáncer no significa algo catastrófico, a ellos lo que les puede afectar es la hospitalización, el dolor de los procedimientos, el estar lejos de casa, así como dormir sin sus padres, y esto puede limitar de forma negativa su desarrollo y confianza.

Los efectos que se producen debido al tratamiento en el niño son variados, uno de ellos es el hecho de perder el cabello, esta es una de las situaciones que más los afecta y de forma especial, cuando es una niña, ya que el cambio de imagen puede impactar su autoestima, y se traduce en: Cambios de conducta, aislamiento, temor a las críticas, ausentismo escolar (ya que evitan ver a sus amigos).

Asimismo, afecta el contexto de la familia, así como a todos los integrantes, por lo que el apoyo emocional es valioso para reorganizar el pensamiento, así como sentimientos del chico hacia sí mismo, el proceso de adaptación es diferente en cada caso, sin embargo en todos ellos se recomienda ofrecerle al niño la información veraz y clara desde el momento en que inicia su tratamiento.

El mejor equipo: La familia

Debido a que los niños no se consideran legalmente competentes (esto basado en la edad) para que tomen decisiones sobre su tratamiento, la mayoría de ellas las asume un  tutor o bien los padres, lo que puede producir enojo en el chico, por ello es preciso que mantengan una excelente comunicación y aclaren lo importante sobre el tratamiento de manera conjunta.

La autoestima del niño se consolida en la niñez y se fortalece en la adolescencia, no obstante puede verse afectada por aspectos tan importantes como es padecer una, por lo que lo mejor que pueden hacer tanto los padres como el equipo de salud es informar, y aclararle al pequeño lo que le sucede, conozca su problema, y ni su imagen y autoestima cambien.

En el cuidado médico pediátrico de apoyo deben considerarse temas relacionados específicamente con los chicos, y se aconsejan los siguientes tópicos:
  • Adaptación psicológica y tratamiento de los problemas de adaptación psicológica.
  • Dolor y aflicción, relacionados en particular con procedimientos dolorosos.
  • Temas sobre efectos adversos.
  • Desarrollo neurológico y aprendizaje.
  • Crecimiento y desarrollo físico.
  • Efectos del tratamiento del cáncer en la familia y sus miembros.

Es posible lograr el que el pequeño enfrente con valor y seguridad el dolor que vive en el hospital causado por los procedimientos, si el chico se siente amado por su familia, asiste a la escuela y convive con sus amigos, tendrá más herramientas emocionales para salir adelante y responder a las pruebas con las que se enfrenta.

Los padres deben mantener la misma conducta tanto con su hijo enfermo como con los que se quedan en casa, no con la intención de esconder o negar lo que sucede, sino buscar en familia la fortaleza necesaria para adaptarse a los cambios para que esto no signifique algo catastrófico. Al verse integrados como un bloque, la familia sabrá que juntos es más fácil afrontar todo lo que se les presente.  
En ocasiones, algunos padres han tomado la decisión de cortarse el cabello como una conducta solidaria, lo importante es que aun con los cambios que se presentan en el cuerpo del chico, sepa que es amado y que su padecimiento en nada cambia su valor e integridad personal.


             *José Méndez Venegas, psico-oncólogo, Hospital Infantil Teletón de Oncología.
Colaboración de Fundación Teletón México.

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