jueves, 27 de febrero de 2014

LAS PENAS CON PAN SON MENOS PERO LAS PENAS DEL PAN SON MUCHAS


Publicamos este artículo en el mes de febrero de 2014. Hoy, 18 de mayo, día de la Elección Interna para Dirigente del partido, se vuelve aún más relevante dadas las circunstancias que rodean dicha elección.
Por si te lo pediste.

Manola Caba

"La mesa está servida para el PRI tanto en los comicios interinos por venir como en la “grande” del 2018. Y los meseros son del PRD y del PAN.



“Divide y vencerás”, dice el dicho popular. Y nada mejor aplicado al caso. Las fracturas internas de ambos partidos hacen salivar a los que sueñan con la repetición del capítulo , telenovelero en su más popular interpretación, de la no alternancia.

A pesar de que al parecer, algunas fichas se mueven ya dentro de la “izquierda” mexicana, la moneda de la unificación o rendición ante el mismo líder 
(el de siempre) no es clara. Sin embargo,  por lo menos, hasta ahora todo parece indicar que hay viabilidad de que la izquierda pudiera presentar dos caras: la de Ebrard y la de López, pero caras al fin.

Tristísimo es el caso extremo, el del PAN.
 La debacle comenzó  desde mucho antes del fin del mandato de Calderón  y esto es lo que sorprendió, lo que irritó, lo que se reclamó, lo que defraudó: simplemente, no se preparó a un digno y potencialmente exitoso contendiente representante del partido para las elecciones de 2012. Las actividades de mercadotecnia, tan exitosas y meticulosamente  construidas tiempo antes tanto dentro del  PRI como del PRD (aunque en distintas perspectivas) con sus futuros candidatos , en el PAN simplemente no existieron.
No obstante ello , además,  el partido construyó bajo una premisa equivocadamente entendida como “democrática”, un ring de boxeo donde dos postulantes a la candidatura de aquél, dieron buena función para el gozo morboso de los medios y claro, de los otros partidos que al contario de éste, sin función de por medio presentaron a su candidato.
El público, atento, empezó  sorprendido y acabó cuestionándose.
 Si Gómez Morfín hubiera estado entre el público del encuentro pugilista, el ataque cardiaco hubiera sido inminente.

En el capítulo final, el del deceso, la ganadora a la postulación del PAN perdió el rumbo en la recta final. Sus asesores daban la impresión de ser sus enemigos, de trabajar en contrario. Se percibió la falta de astucia, de colmillo, cuando la desesperación se descaró en forma de frases deshiladas y expresiones dicharacheras  fuera de lugar . La fortaleza de un discurso claro, de un pronunciamiento acorde a los postulados fundacionalistas del partido en comunión con las causas y el proyecto nacional, el poder de un compromiso revitalizado, no se dejó ver. El miedo a la victoria de un personaje mesiánico , fue el ingrediente final para la capitulación.  Morfín, incrédulo, volvería a morir.



Pero muchos seguimos atónitos: todo indica que al parecer, no se aprendió nada . No bastó  con que un expresidente, torpemente, anunciara su apoyo al rival, ni haber quedado en tercer lugar en las elecciones presidenciales , ni ganar sólo en una delegación en el DF, ni  perder gubernaturas a lo largo y ancho del país.  Aún faltaba más: la elección interna del dirigente del partido.
Contrario a pulir su imagen, unificarse alrededor de sus postulados y lavar la ropa sucia en casa, la historia se repite: agresivas divisiones internas, acusaciones entre bandos, renuncia de algunos de sus miembros, declaraciones de corrupción en el proceso y otras seguramente por venir.
La pregunta entonces es si esta generación de miembros del PAN está lista y consciente del porqué de su origen y su existencia,  si aún actúa de acuerdo a sus principios fundacionales convencida de que quiere luchar por llevar las riendas de un país y hacerlo mejor, más fuerte, más sano, más equitativo, más productivo.
La imagen que dan es que han perdido el rumbo. Por ello, muchos seguidores han perdido la fe, ven a una organización que nada tiene que ver con la que ellos habían apoyado, con la que coincidían en principios. Están huyendo…..
La única esperanza es que corrijan pero no es fácil. Ello conlleva, primero, la aceptación del error,  del malhacer, del dolo y la omisión. Y de ahí, la voluntad para los sacrificios, para  la purga interna, para revalorar el camino y volver al origen.
¿Serán capaces, estarán interesados?  Ojalá. El tiempo vuela y se cobra la factura".

Por lo visto, las penas del PAN siguen siendo muchas...





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